La carta intimida
Decenas de etiquetas, uvas en otro idioma y precios que no dicen nada. El comensal cierra la carta y pide la de la casa.
Sommelier con IA para restaurantes
Tu comensal escanea el QR, dice qué va a comer y Mia le recomienda el vino exacto de tu carta, con el porqué, el precio y cómo pedirlo. Tú ves en tu panel qué se vendió.
El problema
Decenas de etiquetas, uvas en otro idioma y precios que no dicen nada. El comensal cierra la carta y pide la de la casa.
Y no tiene por qué serlo. Pero cuando le preguntan «¿qué me recomiendas?», esa respuesta vale una botella.
Sin datos no sabes qué vinos se recomiendan, cuáles se piden y cuáles llevan meses sin salir de la cava.
Mia se sienta en cada mesa. Y te cuenta lo que pasó.
El producto
En la mesa
Mia conoce tus vinos, tus precios y tu menú. Al comensal le explica por qué combina con su platillo, con rigor y sin esnobismo, y le da la frase exacta para pedirlo.
En tu panel
Cada recomendación queda registrada: qué se pidió, qué vino se movió, a qué hora se llenan las mesas y cuánto vino vendió Mia esta semana, con tus precios.
Se conecta con tu punto de venta. Con Parrot, tus ventas llegan solas cada noche. ¿Usas otro? Subes el reporte del mes y Mia lo lee igual.
A tu manera
¿Vendes por flights? Mia recomienda el que va con la mesa y explica en qué orden se toma. ¿Por botella? La carta completa, con uva y región de cada vino. Todo con tu logo y tus colores.
Cómo empezamos
Fotos, PDF o Excel, y tu menú de comida. Tú mismo, en unos minutos.
Cada vino con su uva, región y precio. Y estudia qué va con cada platillo de tu menú.
Uno por mesa, en PDF listo para cualquier imprenta o tu impresora.
Tus mesas atienden de verdad, sin tarjeta. Si te convence, eliges tu plan y todo sigue igual.
Tu carta es tuya. Vinos, precios y flights los cambias tú desde el panel, cuando quieras. Al activar tu plan, personalizamos tu mesa con tu identidad en 3 a 5 días hábiles.
Precios
Pruébala 48 horas con tu carta, sin tarjeta. Si te convence, eliges tu plan y todo lo que cargaste sigue igual.
Para tu restaurante. Una fracción de lo que cuesta un sommelier de planta, y lo montamos nosotros.
Para grupos restauranteros: todo Mesa Pro en cada local, con una sola vista de todo el grupo.
¿Más movimiento del que esperabas? Paquetes de 500 recomendaciones extra por $599.
Te das de alta, subes tu carta y tus mesas atienden de verdad durante 48 horas, sin tarjeta. Al terminar eliges tu plan y todo lo que cargaste sigue igual; si no, tu carta queda guardada y la mesa se pausa.
No. Escanea el QR y Mia se abre en el navegador de su teléfono. Sin app y sin crear cuenta.
No. Solo recomienda vinos de tu carta, con tus precios. Si un vino se acaba, lo desactivas en tu panel y deja de recomendarlo.
Los cambias tú desde tu panel, cuando quieras y sin límite. Los cambios de diseño o de flujo de tu mesa son dos al mes y se aplican en 2 a 5 días hábiles.
Con Parrot, sí: pegas una llave en tu panel y tus ventas llegan solas cada noche. Mia solo las lee; no cambia nada en tu caja. Con otros sistemas (Soft Restaurant, Wansoft, Poster, Square) subes el reporte del mes en Excel, PDF o foto, y Mia lo lee igual.
Español, inglés y francés. El comensal elige el suyo en la pantalla.
Mesa Pro incluye 1,000 al mes. Si las rebasas, compras un paquete de 500 más por $599 desde tu panel.
Con Grupo pagas $1,890 al mes por sucursal, desde 3. Cada una tiene su carta, sus QRs y su analytics, y tú ves todo el grupo junto.
Detrás de Mia
Patrick Richaud es enólogo, autor de El Vino Que Viene y traductor al español de Le Goût du Vin, de Émile Peynaud. Por eso Mia explica el porqué de cada maridaje con rigor técnico y sin esnobismo, y trata al vino mexicano como lo que es: una opción de primera.
Cada mesa sin sommelier es una venta que no sucedió.